Historia

El núcleo de unión que posibilitó la formación del actual San Martín del Tesorillo se puede observar hoy día en el desarrollo que ha alcanzado la cuenca del Río Guadiaro, pues como demuestran los restos arqueológicos desde época romana pasando por árabes y cristianos hicieron de la localidad un lugar idílico para asentarse.

Su proceso fundacional está definido por una serie de hechos concretos, comenzando en 1869, cuando el Duque de Medina Sidonia, José Álvarez de Toledo y Silva, vende a Martín Larios y Larios, hijo de Martín Larios Herreros (primer marqués de Larios y presidente de la Sociedad Industrial y Agrícola de Guadiaro) varias fincas en su propiedad, una de ellas Montenegral Bajo.

En el año 1872 se construyen los primeros canales de riego, comenzando el asentamiento de colonos en la zona, aunque no es hasta 1879 cuando se declara la zona como Colonia Rural de Tesorillo al amparo de la legislación especial que otorgaba a los colonos ventajas fiscales y la exención del servicio miliar.

En 1882 se autoriza la construcción de nuevos canales de riego y se construye la casa de verano de la familia Larios, también conocida en la actualidad como La Casita de Campo. En 1887 la finca entra a formar parte de la Sociedad Industrial y Agrícola del Guadiaro (SIAG), adoptando de forma definitiva el topónimo actual de San Martín del Tesorillo, vinculado a las actividades del campo con el cultivo del cereal de arroz y los cítricos.

Desde entonces arranca la diferenciación social y económica respecto a la cabecera municipal, diferenciación que aumenta a partir de 1930, cuando un terrateniente andaluz, Juan March, compró los latifundios a la familia Larios y los dividió en parcelas, poniéndolas a la venta a agricultores de otras zonas de Andalucía y Valencia.

Así es que a lo largo de más de un siglo se fue consolidando como un núcleo poblacional, con intereses netamente diferenciados con el resto del término de Jimena de la Frontera.

En la actualidad, la proximidad de San Martín del Tesorillo a la Costa del Sol ha añadido una nueva diferenciación, por la dedicación de sus vecinos al sector de servicios turísticos y deportivos radicados en la zona o en sus cercanías.